Lavar el arroz bajo un chorro de agua fría. Colocarlo en un bol con abundante agua y remover con fuerza para ir limpiando los granos. Escurrir en un colador y mezclar el arroz a mano, haciendo presión para que los granos se froten entre sí. Añadir agua, remover y volver a colar. Repetir la operación 10 ó 12 veces.
Poner el arroz limpio en una cazuela, cubrir con agua fría, tapar y dejar reposar durante 30 minutos.
Poner la cazuela a fuego fuerte hasta que rompa a hervir. Meterla en el horno, precalentado a 180ºC, y dejar cocer durante unos 20 minutos.
Retirar la cazuela del horno, dejar reposar unos 10 minutos antes de removerlo ligeramente (con cuidado para no romper el grano).