|
Remojar el maíz en la víspera. Pasadas 24 horas, poner la mitad en una cazuela, cubrirlo con agua y cocer durante 20 minutos. Incorporar la otra mitad, retirar del fuego y dejar enfriar.
Triturar hasta reducirlo a una pasta uniforme y sazonar.
Pelar los tomates, retirar las semillas y picar la pulpa, añadir la cebolla (cortada fina), incorporar los huevos y batir bien. Sazonar con un toque de pimienta y un poco de sal y reservar.
Dividir la masa de maíz en bolas del tamaño de una nuez, enharinar una superficie de trabajo y aplastar con la palma de la mano hasta conseguir una torta de 12cm de diámetro y 112 cm de grosor.
Freír en aceite muy caliente, hasta que esponjen. Retirar, escurrir y abrir uno de los laterales para introducir el relleno. Cerrar con un poco de masa cruda y freír 1 minuto cada lado hasta que se doren. Escurrir y servir.
|
|