Preparar un sabayón poniendo un cazo al baño María, donde batiremos las yemas de huevo con el azúcar. A continuación, añadimos un cuarto de vaso de vino dulce sin dejar de batir con la varilla.
Mantener al baño María hasta que empiece a espesar. Dejar enfriar.
Mezclar el café con el mascarpone. Montar la nata y luego la clara a punto de nieve. Incorporar la clara al sabayón, removiendolo con movimientos emvolventes con cuidado.
Bañar los bizcochos con el resto del vino dulce, colocándolos sobre el fondo de una copa ancha. Cubrir con la mitad del mascarpone, la mitad del sabayón y la mitad de la nata.
Repetir la operación en el mismo orden y dejar enfriar en el frigorífico durante cuatro o cinco horas.