Untar con la mantequilla un molde redondo y espolvorerlo con harina. Mezclar aparte el resto de la harina con la levadura.
Separar las claras de las yema. Batirlas a punto de nieve, añadir el azúcar y seguir batiendo hasta que tome consistencia. Incorporar las yemas, una a una, y seguir batiendo.
Agregar la harina y la leche, en tres tandas, sin dejar de batir. Añadir la vainilla, mezclar y rellenar el molde.
Hornear a 190ºC alrededor de 40 minutos. Sacar del horno, dejar reposar 10 minutos y desmoldar. Cortar el pastel en tres capas, de lado a lado.
Mezclar en un cuenco la leche evaporada, la condensada y la crema. Distribuir la tercera parte de la mezcla sobre la primera capa del pastel y cubrir con la segunda. Continuar el proceso y acabar con una capa de la mezcla de leches.
Hacer el merengue batiendo las claras, la sal y el crémor tártaro en un cuenco grande, hasta que tome consistencia.
Prepara el jarabe mezclando en un cazo gueso el agua, el azúcar y la ralladura de limón. Hervir a fuego medio hasta que alcance 120ºC (el almíbar debe estar a punto de bola floja).
Retirarlo y añadirlo poco a poco a las claras batidas. Batir hasta conseguir una consistencia firme (unos 5 ó 6 minutos). Forrar el pastel con una capa de merengue. Enfriar antes de servir.