Cortar los pescados según se explica para el sashimi, aunque más finos.
Ensartar longitunidalmente los langostinos con un palillo y cocer en una olla con un litro de agua, el sake y un poco de sal. Sacar en cuanto rompa el hervor. Enfriar, retirar los palillos, pelar y dar un corte en la parte inferior para retirar el intestino.
Formar bolas alargadas de arroz con los dedos, humedeciéndolos con agua mezclada con un poco de vinagre, para que no se pegue el arroz.
Poner un poco (muy poco) de wasabi en el centro de cada pieza de pescado, colocarla sobre una bola de arroz, apretando el arroz con el dedo índice antes de girarlo, y apretar los laterales para darle forma.
Disponer en una fuente de servicio.