La ternera se divide en tres partes sin quitarles el cuero, las paletas, los cuartos traseros y el costillar, luego abrirlos en cuartos y el costillar se parte por el medio.
Seguidamente preparamos una zanja de aproximadamente 50 cm, de profundidad y de ancho, y 1,2 cm. de lado.
Esta zanja la rellenamos con leña de sauce, de quebracho o de algarrobo, lo suficiente como para que el fuego se mantenga encendido durante tres horas seguidas, lo que hara que el hoyo se mantenga a una temperatura muy elevada.
Pasado las tres horas retiramos toda la brasa y procedemos a colocar la ternera con el cuero hacia la base, luego de esto tapamos con la chapa de zinc la carne y nuevamente procedemos a colocar los troncos y brasas que se sacaron de la zanja.
Se aviva con leña el fuego para que este tome mayor intensidad por un lapso de dos horas. Luego de esto retiramos la brasa, se levanta la chapa y retiramos el asado, colocándolo sobre una mesa o superficie limpia; luego limpiamos con un paño húmedo la parte del cuero de la ternera, cubrimos con un mantel limpio los trozos y servirlos si desea al momento o dejarlos enfriar.